El Cane Corso

«Il Corso ha gran possanza, ardito assale
“Erasmo da Valvassone. 1591. Della Caccia”
La fera, e la ritien: poichè l’ha presa,
Sciorre il dente non sa; ma poco vale
Per raggiungerla poi, che in fuga è stesa:
Non ha dal ciel sortita al nome eguale
Prestezza il corpo suo, che troppo pesa:
E la virtù diffusa in sì gran seno
Mal lo riempie, e ne vien tosto meno»
Cane Corso
Sobre Cane Corso:
El Cane Corso, una raza que ha ido ganando reconocimiento mundial de forma constante como uno de los mejores perros guardianes, es también una de las más buscadas y comentadas en las redes sociales. Sin embargo, paradójicamente, es también una de las razas sobre las que más información controversial circula en internet.
Tras su proceso de recuperación iniciado en 1973 en Italia, el Cane Corso ha experimentado profundas transformaciones, tanto a nivel morfológico como e carácter. Lo que alguna vez fue un orgulloso representante de los mastines italianos, hoy en día ni siquiera es considerado un verdadero mastín por muchos criadores y aficionados a los perros.
Este deterioro en el reconocimiento de la raza es consecuencia directa de decisiones equivocadas, desde la redacción de su estándar hasta prácticas de cría poco éticas. Cuando una raza deja de ser vista como un valioso sujeto funcional en este caso, un legendario mastín guardián, pasa a convertirse en un objeto de moda.
El Cane Corso no es solo un perro: es una leyenda. Y su legado merece ser honrado con precisión, respeto y responsabilidad.
Bartolomeo
Pinelli
Retratos del Cane Corso en el siglo XIX


Bartolomeo Pinelli, célebre artista romano del siglo XIX, retrató con frecuencia al Cane Corso en sus grabados sobre la vida popular y rural. Apasionado por la raza, siempre lo acompañaba uno de sus ejemplares, especialmente durante sus excursiones al campo. Su perro aparece en varias de sus obras, ya sea junto al propio Pinelli en paisajes urbanos o en escenas rurales, ejerciendo labores típicas de la época: perro de carnicero, guardián del artista, o compañero de bandidos. Estas representaciones no solo reflejan la versatilidad del Cane Corso, sino también su profundo arraigo en la cultura popular italiana.
EVC se inspiró en Pinelli (1781-1835) para realizar su logo, con el que compartimos la vocación y el apego de esta maravillosa raza. La imagen simboliza nuestra pasión y esfuerzo por preservar el cane corso.


Su origen
Hablando de su historia:
Se desconoce con certeza de dónde proviene su nombre, ya que no figura en la literatura canina reciente. La explicación más obvia e inmediata apunta a su origen corso (que es la palabra italiana utilizada para referirse a un nativo de esa isla). El primer autor que resurgió tal significado fue el napolitano Belisario Acquaviva, Duque de Nardo, en su tratado sobre la caza y captura de aves (1519).
Entre 1551 y 1587, el suizo Conrad Gessner situó al Cane Corso en Italia, especialmente en Roma, donde era utilizado para el manejo de ganado salvaje y jabalíes. Según el biólogo Paolo Breber, Corso deriva de Cors (idioma occitano), el cual aún se habla en regiones como el norte de España, el sur de Francia y el norte y sur de Italia. Esta palabra, a su vez, proviene del latín corpus. En el siglo XVIII, los perros más fuertes y poderosos eran utilizados para proteger a la alta sociedad, cazar grandes presas, y controlar el ganado y los cerdos.
Resumamos entonces que el Cane Corso es un nombre que se les dio a los mastines que guardaban las masías y el ganado, y que ese era su verdadero trabajo.
No existe documentación que avale el origen del Cane Corso en las guerras romanas. Los perros siempre han acompañado a los ejércitos, especialmente antes del transporte motorizado. Pero su empleo era preferentemente como guardianes contra ataque nocturnos, emboscadas y espías. Un moloso retiene no ataca.
Creemos que se desconoce por ignorancia o por crear una fábula en sus relatos con el fin de dar mayor empuje a la venta de cachorros.
Si nos referimos al histórico Cane Corso, su constitución corresponde a la función de atrapar y sujetar al adversario, que se expresa con mandíbulas poderosas y cuerpo grande, musculoso y ágil.
Texto realizado
por Cane Corso Capitanata
Descripción general de la Morfología:
¡No es posible hablar de homogeneidad y pretender alcanzarla con facilidad! Tras siglos de selección, muchas veces limitada a regiones geográficas específicas o realizada en entornos familiares, de acuerdo con gustos personales o el uso funcional del perro —en definitiva, la función define el tipo—, el Cane Corso se ha desarrollado como un perro de cría rústica. Conserva así sus connotaciones fundamentales, reflejo directo de la cultura de los hombres del campo: personas sencillas, pero astutas y previsores.
Morfológicamente, se caracteriza por una cabeza larga y bien definida, un cráneo amplio y plano (índice cefálico 56/58), y un hocico con escasa o deficiente cuadratura.
Los ojos son de tamaño medio, proporcionales al cuerpo, bien espaciados, con bulbos no excesivamente prominentes. Los párpados tienden a una forma ovalada, bien pigmentados y adherentes. La expresión es inteligente, a veces sombría —pues un buen perro guardián debe, ante todo, disuadir, infundiendo respeto con la sola mirada—. Esta expresión está influida por el color del iris, que debe ser relativamente claro en relación al pelaje.
Presenta pocas arrugas y mínima papada. La dentición es en forma de tijera. Las extremidades son largas, el tronco es de constitución fuerte, más desarrollado a lo largo que en altura, sin aspecto rechoncho. El vientre está levemente retraído, similar a un tubo. La cruz es bien marcada y ancha, el lomo musculoso y amplio, el pecho también ancho, y el tórax ni profundo ni en forma de tonel. Las extremidades posteriores son fuertes y bien musculadas; la grupa no es recta, sino ligeramente inclinada. El movimiento es fluido tanto al paso como al trote, con excelente resistencia.
El pelo es corto (tipo lanoso), nunca afeitado. El color del pelaje reviste gran importancia, ya que está estrechamente ligado tanto a la tipicidad como al carácter. Por ello, es esencial recuperar colores que han caído en desuso, así como valorar la presencia de toques blancos (especialmente si se combinan con pelo tipo lanoso). Entre los colores deseables se encuentran el atigrado o negro atigrado, gris/ceniza en diferentes densidades, pero bien definidos sobre fondo leonado en distintas tonalidades, así como el leonado, formentino, gris/ceniza y el negro, preferiblemente con blanco.


En la década de los 60, muchos propietarios de cane corso aislados se encontraban en una situación desesperada para encontrar pareja para su perro.
En algunos casos, se encontró una solución aproximada recurriendo a razas más o menos similares, principalmente la raza Bóxer. Esta práctica trajo mayor confusión a los genes de la raza.
Fue en los años 80, cuando en los medios de comunicación empezó a surgir la noticia de un nuevo perro y algún aficionado viajo hasta el sur de Italia para hacerse con un ejemplar.
Fue en ese momento cuando surgieron criadores y no profesionales por todas partes, solo con la intención de hacer dinero, haciendo mezclas con Gran Danés, Bullmastiff, Bóxer, Rottweiler.
El problema surge cuando se cruzan estos híbridos queriendo esperar una imitación respetable del verdadero.
Ojos bulbosos, nariz chata o hundida, mandíbula invertida, piel flácida, boca babeante, pelaje demasiado corto y brillante eso nos indican signos muy sospechosos en un cane corso.
El estándar actual de la raza cane corso creado por la E.N.C.I (Ente Nazionale Cinofilia Italiana) de 1987. Basir fue el perro de referencia para la E.N.C.I.con el proyecto de Paolo Breber, este mismo reconoce en su libro, un perro ejemplar que presentaba imperfecciones como.
-Falta de subpelo y mordida invertida

Son muchos los criadores que manifiestan que la mordida invertida es la correcta porque así está estipulado en su estándar y sinceramente es absurdo que para un perro que se expresa esencialmente a través de una mordida firme digan que es lo correcto.
Cane Corso
Caracter
“De carácter firme y decidido, muestra desconfianza ante los extraños, con un fuerte sentido del territorio. Es un guardián incorruptible, profundamente apegado a su propietario, lo cual lo distingue incluso en situaciones de defensa personal. Debe presentar todas las aptitudes naturales propias de la raza (no adquiridas artificialmente)”.
El Cane Corso demuestra una lealtad excepcionalmente inquebrantable hacia su dueño, mostrando cero tolerancias ante cualquier comportamiento sospechoso o amenaza percibida dirigida a sus seres queridos. Nada le complace más que estar a su lado en todo momento, respondiendo íntimamente a sus estados de ánimo y voluntad. De naturaleza tranquila, el Cane Corso también es un animal valiente, con un instinto de guardián profundamente arraigado en su genética, fruto de generaciones de cría selectiva para cumplir roles históricos como la defensa del territorio o el enfrentamiento con amenazas humanas.
Tradicionalmente, acompañaba a los cuidadores de granjas, protegía contra maleantes y bandidos, escoltaba a los carreteros y, más tarde, se convirtió en un fiel guardián de hogares.
Tener un Cane Corso significa asumir una relación de compañía a tiempo completo—un vínculo de intimidad psicológica que se ha cultivado durante siglos entre el hombre y este noble, orgulloso, reflexivo e incorruptible guardián.


Hoy en día, existen criadores que han puesto de moda una de las habilidades del IGP.
Primero, es importante remarcar que existe un deporte canino llamado IGP, el cual evalúa tres habilidades:
• Obediencia
• Rastreo
• Protección
Este deporte está diseñado para perros de trabajo, con alta energía, como los pastores alemanes y los malinois—razas entrenadas para labores militares y policiales, que responden a órdenes casi como máquinas.
Creemos que algunos criadores piensan que el Cane Corso necesita este tipo de sobreestimulación para convertirse en un perro guardián, y nada más lejos de la realidad.
Recordemos que el Cane Corso es un mastín, y su carácter es muy distinto al de un pastor alemán. Lo único que fomentamos con esta disciplina es convertir perros tranquilos y estables en perros reactivos.
El Cane Corso lleva el instinto de guardia en sus genes, y cumple su función de forma natural, sin necesidad de entrenamiento mediante IGP.

Cabe destacar que, en 1995, la E.N.C.I. (Ente Nazionale della Cinofilia Italiana) declaró que el Cane Corso puede incluirse en la lista de razas ornamentales, ya que no requiere desempeñar ningún trabajo específico ni superar pruebas de funcionalidad o salud para ser valorado.
El verdadero valor del Cane Corso reside en su equilibrio, nobleza, instinto natural de guardián y capacidad de conexión con su familia. Respetar su esencia es la clave para mantener viva una raza que ha sido moldeada por siglos de convivencia cercana con el ser humano.
